lunes, 25 de agosto de 2014

SALO/ 120 días en sodoma

Cecil B. deMille decía que las películas deberían empezar por un terremoto, y a partir de ahí, subir en intensidad. Pues bien, respetando esta máxima, empezamos el especial de cine polémico por lo más alto (o lo más bajo, según se mire): la terrible ‘Saló o los 120 días de sodoma’ (‘Salò, o le 120 giornate di Sodoma, Pier Paolo Pasolini, 1975). Sin lugar a dudas, la experiencia más extrema que he vivido jamás con un film. No existe nada igual. Nada. Es una película que mucha gente conoce sólo de oídas, o, a lo sumo, ha visto alguna escena en concreto que le ha provocado el más absoluto de los rechazos.

Prohibida en infinidad de países, un atentado contra Dios según la iglesia, una película fascista y sanguinaria según cierta parte de la crítica, los desvaríos de un loco comunista según la otra parte. Un escándalo para todos. Lo que voy a intentar explicar con esta crítica es si ‘Saló’ es simplemente la obra de un enfermo o hay más tras sus imágenes de violencia y vejación, tras la sangre y la mierda. No será un viaje agradable, pero en fin, yo mismo me lo he buscado.

Bienvenidos a la República Independiente de Saló. Bienvenidos al infierno.




Alejandro Jodorowsky



Su cine llama especialmente la atención por ser impactante, transgresor, sobrecargado, extraño, con elementos esotéricos  y con una atmósfera llena de simbolismos y surrealismo. Muchas veces tildadas de inentendibles, las películas de Jodorowsky tienen un lugar en el llamado cine de culto.


En 1967 el padre de su secretario particular le ofreció financiamiento para realizar su siguiente obra teatral y rueda con él su primera película, Fando y lis, adaptación de la obra homónima deFernando Arrabal. Protagonizada por Diana Mariscal, Sergio Kleiner, su esposa Valerie y Juan Josè Arreola, se proyectó en el festival de Acapulco en México y Jodorowsky tuvo que salir huyendo para evitar ser linchado y baleado. El Indio Fernández, indignado por las imágenes de la película, llegó incluso a sacar su pistola. Atacada por la prensa, la cinta fue defendida ante los periodistas por Polanski, quien había acudido invitado al festival en compañía de su esposa Sharon Tate.


Su segundo filme, "El topo", lo estrenó en 1970 con la participación de su hijo Brontis,  Alfonso Araú y Mara Lorenzio. Con esta película Jodorowsky obtiene reconocimiento internacional y John Lennon, a través de su representante Alen Klein, le ofrece distribuir y financiar parte de su siguiente proyecto: La montaña sagrada. La estrella principal sería George Harrison, pero ante la exigencia de Alejandro de mostrar un primer plano de su ano, y la negativa del músico a hacerlo, el director decide no darle el papel.La montaña sagrada es la única película de ficción basada en el eneagrama de la personalidad, ideado a partir del sufismo por Georges Gurdjieff y desarrollado principalmente por Óscar Ichazo y Claudio Naranjo.





Al año siguiente supervisa el montaje de The Last Movie por hacerle un favor a su amigo Dennis Hopper, director, guionista e intérprete de dicha película. También en 1971 produce Pubertinaje, largometraje mexicano que consta de tres episodios: Juego de espejos (dirigido por José Antonio Alcaraz), Una cena de navidad (de Pablo Leder) y Tetraedro (de Luis Urías). En el primero actúan sus hijos Brontis y Axel Cristóbal; hubo que esperar hasta febrero de 1978 para ver el estreno en México DF. Jodorowsky fue asimismo el productor de Apolinar (1972), largometraje dirigido por Julio Castillo (1944-1988), a través de Producciones Zohar.




Dune fue probablemente uno de los proyectos más ambiciosos de Jodorowsky, que trabajó en él durante más de 5 años y al que invitó a participar a Orson Welles ySalvador Dalí quien cobraría 100.000 dólares por minuto (ya que calculaba que su personaje saldria un maximo de 4 minutos en el film y Dalí queria ser el actor mejor pagado del momento) y aceptó entusiasmado en su hotel de Barcelona),Chris Foss, Pink Floyd y H. R. Giger, todo bajo la dirección artística del dibujante francésMoebius. Pero el proyecto, retrasado infinidad de veces, fracasó: la productora se retiró, dejando más de 3.000 dibujos realizados por Moebius, que tiempo después se convertirían en el alma del cómic El Incal. A principios de los ochenta, David Lynch hizo su propia versión cinematográfica de Dune, basada en la novela homónima deFrank Herbert, un clásico de la ciencia-ficción. Más tarde haría un libro artístico sobre su frustrado proyecto, que presentaría en 2012 participa en la reputada Documentade Kassel.

Tras media década sin dirigir, filma Tusk, una producción francesa rodada en India. A esta le sigue en México su cuarto largometraje: Santa sangre (1989), producida por Claudio Argento y protagonizada por sus hijos Cristóbal y Adán. Contra su voluntad dirige El ladrón del arcoiris (1990), protagonizada por Omar Sharif y Peter O'Toole, uno de sus mayores fracasos debido a las presiones de la compañía del productor judío ruso-polaco Salkind y su esposa, la pintora mexicana Berta Domínguez D. (autora del argumento original y actriz en el filme), quienes toman el control de la película.
En 1988, conoce en un viaje promocional a Japón al célebre dibujante y cineasta Katsuhiro Ōtomo, a quien le dio la idea para el impactante final de Akira, primer cómicmanga en llevarse al cine con éxito mundial. Años más tarde Jodorowsky le ofreció al japonés la serie Megalex', que finalmente dibujó el francés Fred Beltran (1999, 2002 y 2008).
Además de ser el autor de los textos de sus propias películas, también ha coescrito guiones para otros directores, como el de Kaena - La profecía (2003), largometraje de animación franco-canadiense dirigido por Chris Delaporte y Pascal Pinon, o el del episodio Master of Destiny (emitido el 3 de noviembre de 2012 en France 4, Francia, y posteriormente en Bélgica, Alemania, Austria y Luxemburgo), dentro de la serie televisiva franco-belga en inglés Metal Hurlant Chronicles (2012), creada por Guillaume Lubrano.

EL hombre de la cámara



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Chelovek s kino-apparatom (El hombre de la cámara) es la película más representativa de Dziga Vértov, parte activa del cine de vanguardia ruso, y cuyas obras experimentales (como esta película) ofrecieron un nuevo modelo de documental.




El cine de Dziga Vértov adquiere su forma durante los años en los que estuvo trabajando para el Comité de Cine de Moscú tras la revolución (1918), y en donde coincidió, entre otros, con Lev Kuleshov, quien llevaba a cabo sus propios experimentos sobre el montaje en el llamado “Efecto Kuleshov”, demostrando la importancia que tenía este en el estado de ánimo del espectador y el propio texto de la obra. 
Este entorno se convirtió en el caldo de culto para el cine de Vértov, quien junto a otros dos cineastas (entre los que se encontraba su futura esposa, Yelizaveta Svilova), formaron el denominado grupo Kinoki, donde desarrollarían su teoría del Cine-Ojo, principal legado de Vértov, junto a la serie de noticiarios Kino-Pravda, o Cine-Verdad. El motivo principal de la teoría del Cine-Ojo es la de conseguir un cine totalmente objetivo, lo que supone un total rechazo del guión, escenografía o actores profesionales. Busca el cine en su estado más puro, alejado de la influencia del teatro o la literatura. La cámara capta más que el ojo humano (de ahí el nombre de la teoría) y utiliza el montaje para unir los fragmentos de realidad, sin ningún tipo de carácter emocional. Vértov buscaba, básicamente, la verdad de la realidad, conseguida a través de la cámara, que capta lo que el ojo no es capaz, y el montaje, como nexo de unión de esa realidad para forma un todo global.

el-hombre-de-la-camara-posterEsa búsqueda de la verdad le llevó a realizar, a partir de 1922 una serie de noticiarios englobados en la serie Kino-Pravda, donde Vértov se dedicaba a grabar todo tipo de espacios públicos, en muchos de los casos acompañándose de cámaras ocultas y sin pedir permiso. En este contexto, y con la cercanía temática de una película tan importante como Berlín, sinfonía de una gran ciudad (Walter Ruttmann, 1927), Vértov presenta en 1929 El hombre de la cámara, donde nos muestra un día en la vida de la ciudad de San Petersburgo, desde el amanecer hasta el anochecer. Este documental urbano, en el cual Vértov se encarga de dejar claro lo real de las imágenes que podemos ver (en gran cantidad de planos vemos al operador de cámara filmando), transmite igualmente algunas ideas políticas del propio Vértov, como su marcado carácter marxista, o su interés por el futurismo, algo presente más bien a nivel ideológico. De igual forma, la fascinación de Vértov por el constructivismo queda patente en la obra.

Así, El hombre de la cámara es una especie de seguimiento a un operador de cámara que filma todo lo que le rodea, y que nos muestra a través de su objetivo (su ojo) la ciudad de San Petersburgo. En este punto, podríamos discutir la vigencia de la objetividad que perseguía Vértov, sobre todo relacionado con ese marcado acento marxista, algo, por otro lado, patente en la sociedad de su época. Pero, más allá de cuestiones políticas, la revolución que supuso la obra de Vértov y su legado (en los años sesenta, la vanguardia francesa, con Godard a la cabeza, fundaron el Dziga Vértov Group, por su cercanía ideológica con las teorías de este) está presente en gran parte del cine experimental posterior, y en diferentes teorías cinematográficas. Incluso se considera a esta película como el prmer videoclip de la historiaThe Man with de Movie Camera (1929) es una película modernista, vigente todavía en muchas de sus propuestas, y en la que Vértov consigue plenamente sus objetivos. Una cinta indispensable para todo buen cinéfilo que se precie, y una película con la que abandonamos definitivamente los años veinte en Retroscopia, para introducirnos en la década de los treinta, que tantas grandes películas nos ofrece

Auguste y Louis Lumière







Auguste y Louis Lumière realizaron importantes descubrimientos en el campo de la fotografía lo que les permitió llegar en cierto punto a crear un formato que permitía unir varios fotogramas formando un video. Ambos hijos de Antoine, un conocido pintor retratista que se había retirado para dedicarse al negocio de la fotografía. Tanto Louis como Auguste continuaron con el negocio familiar. Louis desarrolló un novedoso método para la preparación de placas fotográficas, que convirtió la empresa familiar en líder europeo del sector. 










En 1894, Antoine fue invitado a presenciar una demostración del kinetoscopio de Edison. Fascinado por el invento, propuso a sus hijos que buscasen la manera de mejorarlo, ya que se trataba de un aparatoso artilugio, cuyas proyecciones sólo se podían contemplar a través de una ventanilla.




Un año más tarde, Louis había hallado la solución. En 1895 Louis consigue construir, en Lyón, el primer aparato cinematográfico. Con él rodó la salida de los obreros de su fábrica, su primera película, que formó parte del primer programa cinematográfico presentado en público, en París el 28 de diciembre del presente año.




Uno de sus primeros films, La llegada de un tren a la estación de Ciotat, el efecto de una locomotora que parecía salir de la pantalla fue sorprendente.


Corto de los Lumière, tren:  http://www.youtube.com/watch?v=qawVtd32DOQ