Chelovek s kino-apparatom (El hombre de la cámara) es la película más representativa de Dziga Vértov, parte activa del cine de vanguardia ruso, y cuyas obras experimentales (como esta película) ofrecieron un nuevo modelo de documental.
El cine de Dziga Vértov adquiere su forma durante los años en los que estuvo trabajando para el Comité de Cine de Moscú tras la revolución (1918), y en donde coincidió, entre otros, con Lev Kuleshov, quien llevaba a cabo sus propios experimentos sobre el montaje en el llamado “Efecto Kuleshov”, demostrando la importancia que tenía este en el estado de ánimo del espectador y el propio texto de la obra. Este entorno se convirtió en el caldo de culto para el cine de Vértov, quien junto a otros dos cineastas (entre los que se encontraba su futura esposa, Yelizaveta Svilova), formaron el denominado grupo Kinoki, donde desarrollarían su teoría del Cine-Ojo, principal legado de Vértov, junto a la serie de noticiarios Kino-Pravda, o Cine-Verdad. El motivo principal de la teoría del Cine-Ojo es la de conseguir un cine totalmente objetivo, lo que supone un total rechazo del guión, escenografía o actores profesionales. Busca el cine en su estado más puro, alejado de la influencia del teatro o la literatura. La cámara capta más que el ojo humano (de ahí el nombre de la teoría) y utiliza el montaje para unir los fragmentos de realidad, sin ningún tipo de carácter emocional. Vértov buscaba, básicamente, la verdad de la realidad, conseguida a través de la cámara, que capta lo que el ojo no es capaz, y el montaje, como nexo de unión de esa realidad para forma un todo global.
Así, El hombre de la cámara es una especie de seguimiento a un operador de cámara que filma todo lo que le rodea, y que nos muestra a través de su objetivo (su ojo) la ciudad de San Petersburgo. En este punto, podríamos discutir la vigencia de la objetividad que perseguía Vértov, sobre todo relacionado con ese marcado acento marxista, algo, por otro lado, patente en la sociedad de su época. Pero, más allá de cuestiones políticas, la revolución que supuso la obra de Vértov y su legado (en los años sesenta, la vanguardia francesa, con Godard a la cabeza, fundaron el Dziga Vértov Group, por su cercanía ideológica con las teorías de este) está presente en gran parte del cine experimental posterior, y en diferentes teorías cinematográficas. Incluso se considera a esta película como el prmer videoclip de la historia. The Man with de Movie Camera (1929) es una película modernista, vigente todavía en muchas de sus propuestas, y en la que Vértov consigue plenamente sus objetivos. Una cinta indispensable para todo buen cinéfilo que se precie, y una película con la que abandonamos definitivamente los años veinte en Retroscopia, para introducirnos en la década de los treinta, que tantas grandes películas nos ofrece

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